
Desde que las canas me han llegado he comenzado a aceptar que soy mortal y que debo vivir acorde a esta fortuna.
Hoy solo viajo en búsqueda de la humanidad que otrora era mas cálida, donde la gente no tiene escusas para no vivir y si para celebrar la compañía de otros aun cuando estos no piensen igual a uno.
Por un tiempo pensé en volver a la cueva de Platón y decir que afuera no hay nada, que todo es igual que esas sombras que se nos muestran, que Disneylandia es el mejor lugar del planeta, que no pensar ni abrir la boca es lo mejor que uno puede hacer y solo dedicarse a su trabajo y a ser parte de una sociedad donde lo que una minoría imponga sea lo correcto. Nada como subir una foto con una sonrisa mientras se camina por los campos elíseos.
Por un momento sentí como la oscuridad se apoderaba de mi alma, hasta que un día recibí el escrito de una amiga que apenas conozco, pero de la cual me he apegado mucho gracias a su talento de escribir y ver la vida. En el escrito ella se remitía a ver su pasado y a esas personas que de una u otra manera había y son parte de su jornada, de esa jornada llamada vida.
Son varios escritos suyos donde contaba el dolor de madre al ver a sus hijos partir lejos, de hermana, de hija y sobre todo de mujer. En ningún caso a señalado a nadie para culpar por la vida muchas veces dolorosa que ha tenido. Y fue en ese texto donde por fin logré entender que ella es de esas personas que no nacieron para ser amada con la misma intensidad que ella ama. Su escrito me hizo entender lo que tantos poetas, artistas, filósofos y pensadores habían entendido hace mucho, que solo dar amor es el secreto de una gran vida. Para mi esta simple conclusión me hizo entender la verdadera belleza del universo y lo poco inteligente que soy, pues algo tan evidente que siempre ha estado junto a mí yo no lo supe encontrar como si lo hizo ella.
Me encanta hablar con ella, pues no solo su conocimiento en arquitectura, el único arte donde es el hombre el objeto de todo pensar y toda creación.
Luego de sentir una felicidad por su escrito le hice saber lo agradecido que estaba con esta epifanía por el simple saber y entender.
Saber que una simple sonrisa entre ambos es suficiente para encontrar la calma que tanto busco esa sensación de ser bienvenido a su casa aun cuando no pensemos igual en todo, pero es eso lo más gratificante, pues ya no debo ocultarme y al igual que yo, ella me ha visto y sabe de mí.
No sé si nuestros caminos se encuentren otra vez, espero que sí, pues tengo bien claro que cualquiera que me brinde una sonrisa de bienvenida puede encontrar en mí un lugar para ser.
Josefa o como sus amigos la llaman chepa, es una persona virtuosa que sabe como hacer soñar con sus escritos llenos de alegría y de saber vivir aun cuando sea la adversidad la que toque la puerta.
En estos tiempos ella se prepara para una colosal empresa, hacer renacer la alegría en su pueblo y con ellos reconstruirlo, todo sin esperar el poder vivir lo suficiente para verlo, pero el solo hecho de los que vendrán podrán encontrar un jardín que no fue creado para el beneplácito de su persona sino para llenar el alma de muchos.
Ella ha entendido como pocos el verdadero arte de ser un arquitecto, que no es otro que crear arte donde el epicentro es el ser humano y sus grandezas.
Hosanna luz eterna que me has abierto los ojos a un universo lleno de amor.
No soy una persona religiosa y con el mayor respeto he usado la palabra Hosanna para agradecer a una persona inteligente, el haberme educado y enseñado como mirar el universo.
