Tres décadas

Ya han pasado tres décadas de aquel día en que finalmente te conocí y desde ese mismo momento no he dejado ser un padre orgulloso de ti.

Tantos viajes, tantos recuerdos que atesoro en mi corazón, desde que aprendiste a caminar, siempre eras mi mejor compañera y aun cuando la distancia y el tiempo nos a llevado a ambos a tierras lejanas, yo siempre viajo contigo, a ti también te cuento mis historias y en secreto comparto mis más íntimos pensamientos con la esperanza que algún día nos podamos juntar para hablar como siempre de ellos.

Rosana, siento que nunca tendré el tiempo ni la forma de agradecerte por haber entrado en mi alma. Sabes bien que el amor es un sentimiento egoísta que solo place a quien lo siente y yo no tengo palabras para describir lo que ocurre en mi al solo saber que te puedo ver y cuando eso se ha hecho una realidad, puedes ver en mis lagrimas ese amor que se desborda y no sé contener.

Quizás como persona no me siento tan realizado, pero como padre si, aun cuando no he sido el mejor, siempre sabes que cuando me necesites estaré ahí, y yo siempre compartiré mi hombro para apoyarte y si lo necesitas haré de mi cuerpo una cuna para arrullarte mientras juego con tu cabello y veo mi rostro reflejado en tus enormes ojos que solo se comparan con tu hermosa y dulce sonrisa.

Me hago viejo y con los años solo crece el deseo de volver a tenerte cerca de mí, ya eres mas fuerte e inteligente que tu padre y veces tanto tu compañía como tu consejo es lo que mas busco para entender esta vida que me ha tocado.

Permíteme llamarte mi pequeña, pues así es como te recuerdo en aquellos años en que ambos explorábamos el mundo y tejíamos historias.

Ya han pasado tres décadas y ahora siendo una hermosa mujer no dejo de dibujarte en mi mente como una princesa que vino a mi rescate para mostrarme el mundo, fue en esas playas del país que me adoptó como a uno mas donde mi recuerdo de ti más se ha fijado.

Quizás sea esa historia de nuestro viaje en Argentina hace seis años atrás el que mejor describa lo que hoy siento: El Ferrari Rojo. Ten un gran abrazo de tu padre que te ama hasta el infinito y más allá…